¿Qué es el Drenaje Linfático?
El sistema linfático forma parte del sistema de fluidos corporales. Dos tercios de nuestro organismo está formado por agua y gran parte de las funciones vitales se desarrollan en este medio.

El sistema linfático tiene dos funciones importantes:
- La primera función la lleva a cabo como sistema circulatorio, formado por una extensa red de vasos por los que circula linfa, desde su formación, hasta su entrada en el torrente sanguíneo.
- La segunda función regula el equilibrio de los tejidos, ayuda en el proceso de eliminación metabólica, interviene en la producción de células y anticuerpos para la defensa del organismo, contribuyendo a formar y activar el sistema inmunológico.
El Drenaje linfático es el conjunto de maniobras manuales y de masaje que actúan sobre el sistema linfático, con el fin de dar salida al exceso de linfa estancada que por cualquier causa patológica se encuentra retenida, y su finalidad es evacuarla al torrente sanguíneo. El drenaje consiste en realizar de forma manual aquellos movimientos que el sistema linfático no puede realizar solo.
El objetivo es mejorar las funciones esenciales del sistema circulatorio linfático por medio de maniobras precisas, rítmicas y calculadas, que activan y mejoran la circulación linfática favoreciendo la eliminación de sustancias de desecho.
¿Qué efectos tiene sobre el cuerpo el drenaje linfático?
- Actúa sobre la circulación venosa de retorno.
- Aumenta la diuresis debido a la gran movilización de líquidos.
- Aumento del flujo linfático superficial y conexión a las vías profundas.
- Efecto analgésico, sedante y relajante, reflejo de una activación del sistema nervioso parasimpático.
- Favorece el automatismo de la musculatura lisa y el peristaltismo intestinal.



